El Castillo de Lindabridis
de Calderón de la Barca
Coprod. con la Compañía Nacional de Teatro Clásico
El castillo de Lindabridis se editó por primera vez en 1691, aunque se había estrenado como fiesta cortesana en el Salón Real de Palacio, mucho antes, se cree que hacia 1661. Sin embargo, para escribir esta obra, Calderón se había inspirado en el Espejo de príncipes y caballeros de Diego Ortúñez de Calahorra, que aunque fue publicada en 1555, como toda buena novela de caballerías, remite a un tiempo anterior.
Calderón adapta en esta pieza la temática caballeresca a su propio contexto teatral y crea un juego palaciego de aires carnavalescos en el que el Barroco se descubre a sí mismo a través de un Medievo soñado por el Renacimiento. Hoy, en pleno siglo XXI, Nao d ́amores y la CNTC, guiadas por Calderón como aglutinador de tiempos y voluntades, añaden un nivel temporal más a este Castillo de Lindabridis: el de nuestra contemporaneidad.
SINOPSIS
La princesa Lindabridis, para heredar el trono de Tartaria, deberá casarse con un caballero que pueda vencer a su hermano Meridián en un torneo. Para ello, en la búsqueda del marido que mejor se ajuste a sus necesidades, viaja por el mundo en un castillo volador.
VERDADES DUDO, SI ILUSIONES CREO[1]
El castillo de Lindabridis es una comedia novelesco-caballeresca de gran artificio (lenguaje poético elaborado, música, danza, disfraces, seres fantásticos…), construida sobre un enredo propio de las comedias de capa y espada.
Se editó por primera vez en 1691, aunque se había estrenado como fiesta cortesana en el Salón Real de Palacio, seguramente hacia 1661. Sin embargo, para escribir esta obra, Calderón se había inspirado en el Espejo de príncipes y caballeros de Diego Ortúñez de Calahorra, que aunque fue publicada en 1555, como toda buena novela de caballerías, remite a un tiempo anterior.
Calderón de la Barca adapta en esta pieza la temática caballeresca a su propio contexto teatral y crea un juego palaciego de aires carnavalescos en el que el Barroco se descubre a sí mismo a través de un Medievo soñado por el Renacimiento. Hoy, en pleno siglo XXI, Nao d ́amores y la Compañía Nacional de Teatro Clásico, guiadas por Calderón como aglutinador de tiempos y voluntades, añadimos un nivel temporal más a este Castillo de Lindabri dis: el de nuestra contemporaneidad.
La comunicación teatral viene siempre condicionada por el lugar y el tiempo en que se produce, pero nosotros, enamorados del repertorio clásico, no podemos dejar de ser conscientes del peso de la tradición sobre nuestras espaldas. Quizá el concepto de modernidad (siempre complejo e incómodo término), requiera una consideración profunda sobre el pasado, más que limitarse a reflejar aquello que muestra lo evidentemente actual. No intentamos encontrar vías insospechadas o rupturistas para hacer teatro, ni hemos sucumbido nunca, y tampoco ahora, a los encantos de la arqueología teatral… pero tampoco tenemos miedo de reapropiarnos de lo antiguo. En nuestra propuesta escénica, las distintas épocas se dan la mano, retroalimentándose y hasta coexistiendo más allá de sus propios anclajes temporales.
El viaje de Lindabridis, es el recorrido heroico que la lleva de ser princesa medieval presa en la torre desamorada, esperando caballero andante que la libere de su encantamiento, a dama barroca, ya a un paso de nosotros, que pilota su propia nave en la búsqueda de una resolución activa a su problema de sucesión. Su viaje no es mera traslación en el espacio y en el tiempo, es pura evolución en la búsqueda de su propia identidad.
Y a su espalda, toda la tradición europea occidental: la herencia de la épica, los romances, los libros de caballerías, las Bradamantes, Marfisas y Clorindas (abuelas de de las características mujeres travestidas o varoniles del Siglo de Oro), las obras de Torquato Tasso y Ludovico Ariosto… y tantas cosas más. Todo aquello que aún hoy se conserva en las representaciones de las obras de ciclo carolingio de la tradicional opera dei pupi, que nos hemos ido a buscar a Sicilia, la Trinacria de Claridiana, la otra gran protagonista de la función. Un teatro popular que nos gusta imaginar viajando hacia España en pleno siglo XVI de la mano de Cervantes, quien debió caer rendido a los encantos de este mundo de paladines idealistas, y que seguro fue inspiración para otra historia de caballerías fuera de época, utopía personificada en don Quijote, el completo antihéroe, el gran soñador.
Dicen los últimos pupari sicilianos que el viejo teatro caballeresco estuvo a punto de perderse con los cambios sociales del siglo XX, porque llegó un momento en que no fuimos capaces de regalar sueños, porque la gente quiere ser parte de otro sistema y ya no nos queda corazón para escuchar leyendas junto a los otros. Pero hay un atisbo de esperanza, si conseguimos reelaborar un teatro antiguo, popular, y transformarlo en posible, presente, fuerte hoy.
Para nosotros ha sido apasionante descubrir a este Calderón, en plena época del racionalismo cartesiano (el Discurso del método se había publicado en 1637), construyendo un mundo loco de pura fantasía, que parece vía de escape de su propio universo. Juguemos con él para transformar su fiesta cortesana de época de Felipe IV, en un espacio de encuentro teatral presente, y soñemos otros espacios de fantasía que nos permitan reconocernos fuera de las miserias cotidianas.
[1] Verso 3247 de El castillo de Lindabridis
Ana Zamora
El castillo de Lindabridis se editó por primera vez en 1691, aunque se había estrenado como fiesta cortesana en el Salón Real de Palacio, mucho antes, se cree que hacia 1661. Sin embargo, para escribir esta obra, Calderón se había inspirado en el Espejo de príncipes y caballeros de Diego Ortúñez de Calahorra, que aunque fue publicada en 1555, como toda buena novela de caballerías, remite a un tiempo anterior.
Calderón adapta en esta pieza la temática caballeresca a su propio contexto teatral y crea un juego palaciego de aires carnavalescos en el que el Barroco se descubre a sí mismo a través de un Medievo soñado por el Renacimiento. Hoy, en pleno siglo XXI, Nao d ́amores y la CNTC, guiadas por Calderón como aglutinador de tiempos y voluntades, añaden un nivel temporal más a este Castillo de Lindabridis: el de nuestra contemporaneidad.
SINOPSIS
La princesa Lindabridis, para heredar el trono de Tartaria, deberá casarse con un caballero que pueda vencer a su hermano Meridián en un torneo. Para ello, en la búsqueda del marido que mejor se ajuste a sus necesidades, viaja por el mundo en un castillo volador.

VERDADES DUDO, SI ILUSIONES CREO[1]
El castillo de Lindabridis es una comedia novelesco-caballeresca de gran artificio (lenguaje poético elaborado, música, danza, disfraces, seres fantásticos…), construida sobre un enredo propio de las comedias de capa y espada.
Se editó por primera vez en 1691, aunque se había estrenado como fiesta cortesana en el Salón Real de Palacio, seguramente hacia 1661. Sin embargo, para escribir esta obra, Calderón se había inspirado en el Espejo de príncipes y caballeros de Diego Ortúñez de Calahorra, que aunque fue publicada en 1555, como toda buena novela de caballerías, remite a un tiempo anterior.
Calderón de la Barca adapta en esta pieza la temática caballeresca a su propio contexto teatral y crea un juego palaciego de aires carnavalescos en el que el Barroco se descubre a sí mismo a través de un Medievo soñado por el Renacimiento. Hoy, en pleno siglo XXI, Nao d ́amores y la Compañía Nacional de Teatro Clásico, guiadas por Calderón como aglutinador de tiempos y voluntades, añadimos un nivel temporal más a este Castillo de Lindabri dis: el de nuestra contemporaneidad.

La comunicación teatral viene siempre condicionada por el lugar y el tiempo en que se produce, pero nosotros, enamorados del repertorio clásico, no podemos dejar de ser conscientes del peso de la tradición sobre nuestras espaldas. Quizá el concepto de modernidad (siempre complejo e incómodo término), requiera una consideración profunda sobre el pasado, más que limitarse a reflejar aquello que muestra lo evidentemente actual. No intentamos encontrar vías insospechadas o rupturistas para hacer teatro, ni hemos sucumbido nunca, y tampoco ahora, a los encantos de la arqueología teatral… pero tampoco tenemos miedo de reapropiarnos de lo antiguo. En nuestra propuesta escénica, las distintas épocas se dan la mano, retroalimentándose y hasta coexistiendo más allá de sus propios anclajes temporales.
El viaje de Lindabridis, es el recorrido heroico que la lleva de ser princesa medieval presa en la torre desamorada, esperando caballero andante que la libere de su encantamiento, a dama barroca, ya a un paso de nosotros, que pilota su propia nave en la búsqueda de una resolución activa a su problema de sucesión. Su viaje no es mera traslación en el espacio y en el tiempo, es pura evolución en la búsqueda de su propia identidad.
Y a su espalda, toda la tradición europea occidental: la herencia de la épica, los romances, los libros de caballerías, las Bradamantes, Marfisas y Clorindas (abuelas de de las características mujeres travestidas o varoniles del Siglo de Oro), las obras de Torquato Tasso y Ludovico Ariosto… y tantas cosas más. Todo aquello que aún hoy se conserva en las representaciones de las obras de ciclo carolingio de la tradicional opera dei pupi, que nos hemos ido a buscar a Sicilia, la Trinacria de Claridiana, la otra gran protagonista de la función. Un teatro popular que nos gusta imaginar viajando hacia España en pleno siglo XVI de la mano de Cervantes, quien debió caer rendido a los encantos de este mundo de paladines idealistas, y que seguro fue inspiración para otra historia de caballerías fuera de época, utopía personificada en don Quijote, el completo antihéroe, el gran soñador.

Dicen los últimos pupari sicilianos que el viejo teatro caballeresco estuvo a punto de perderse con los cambios sociales del siglo XX, porque llegó un momento en que no fuimos capaces de regalar sueños, porque la gente quiere ser parte de otro sistema y ya no nos queda corazón para escuchar leyendas junto a los otros. Pero hay un atisbo de esperanza, si conseguimos reelaborar un teatro antiguo, popular, y transformarlo en posible, presente, fuerte hoy.
Para nosotros ha sido apasionante descubrir a este Calderón, en plena época del racionalismo cartesiano (el Discurso del método se había publicado en 1637), construyendo un mundo loco de pura fantasía, que parece vía de escape de su propio universo. Juguemos con él para transformar su fiesta cortesana de época de Felipe IV, en un espacio de encuentro teatral presente, y soñemos otros espacios de fantasía que nos permitan reconocernos fuera de las miserias cotidianas.
[1] Verso 3247 de El castillo de Lindabridis
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Ana Zamora
Tonos, danzas y batallas en una fiesta cortesana
La música para El castillo de Lindabridis
Partimos de un cimiento extraordinario: Calderón es el dramaturgo español que más relevancia otorga a la música en el teatro. Abordamos además una obra espejo de tiempos y lugares remotos, que invita a una musicalización llena de fantasía. El autor indica “cantan todos” o “suenan cajas y clarines” y escribe coros en las jornadas segunda y tercera. Esta última encierra la referencia al “Ruggiero”—famosa pieza vocal e instrumental italiana sobre el personaje de Orlando furioso— que ha sido montada como obra coral responsorial bailada y constituye uno de los pilares musicales del castillo. La transición hacia la segunda jornada, que Calderón ha ordenado también con la participación de coros, ha sido encajada en unas Jácaras, ideales para la nocturnidad y la gracia de estas escenas.

Corrían los años de “La púrpura de la rosa” (1659) y “Celos aun del aire matan” (1660) con que hemos elaborado contrafacta de varios Tonos de quien fuera el compañero musical de Calderón entonces, el insigne Juan Hidalgo. Así mismo hemos estudiado su estilo armónico para hacer lo propio con los coros de esta comedia prestando, como corresponde, especial atención a la métrica y la prosodia del texto.
Necesitábamos obras instrumentales para evocar el mundo caballeresco; las batallas de órgano, los balletti a caballo y las gallardas, así como algunos temas cronológicamente anteriores, nos han ofrecido motivos, frases y estructuras convincentes para coreografiar combates, torneos y galopes. A estos instantes de ritmo vibrante hemos contrapuesto danzas más líricas de sendas colecciones de compositores italianos.
Quedaba una tarea: dar con la canción total. De época y con la temática de la obra pero con un sonido suficientemente actual, capaz de convocarnos a esta fiesta. Y esa es “Si li femmene purtassero la spada”, famosa villanella napolitana anónima del siglo XVII. Si las mujeres portasen la espada, metáfora para una mujer decidida que se labra su propia dicha, como dice la princesa Lindabridis.
Fuentes musicales
Si li femmene purtassero la spada, Anónimo (Nápoles, s. XVII)
Batalla segunda de sesto tono, Jusepe Ximénez (ca. 1600 - 1672)
Battaglia, Johann C. Kerll (1627 - 1693)
Angelica beltà, Francesco Landini (ca. 1325 - 1397)
¡Viva la flor de lo lindo!, Noble en Trinacria naciste, ¡Que me ahogo, fuego!, ¡Ay amor, ay ausencia!, Juan Hidalgo (1614 - 1685)
Basso delle Nimphe, Gasparo Zanetti (ca. 1600 - ca. 1660)
¡Ay, sacro Febo!, Miguel Tello (1652 - 1690)
Nelle grotte atre e profonde, Sigismondo D’India (1580 - 1629)
Jácaras, Lucas R. de Ribayaz (1626 - 1677)
Los Impossibles, Antonio Martín y Coll (recopilador) (1660 - 1734)
Gagliarda ottava a doi, Bartolomé de Selma y Salaverde (1580 - 1638)
Follia per nuevo ingresso de i Saltatori & altri operazioni di cavalli, Johann H. Schmelzer (1620 - 1680)
Ruggiero, Carlo Calvi (1610 - 1646)
Dance de las Hachas, Gaspar Sanz (recopilador) (1640 - 1710)
Pues nunca la planta, Tomás de Torrejón y Velasco (1644 - 1728)/Juan Hidalgo
Canciona dicha la Preciosa (Gallarda), Andrea Falconieri (ca. 1586 -1656)
Música original de Miguel López y María Saturno sobre texto de Calderón
Coros:
¡Al valle!
¡A tierra!
¡Ay, Lindabridis!
Bellísima Lindabridis, ¿Para qué buscas más rayos?, Y porque el aire no esté celoso
Dama divina, Mirad a otra parte, Por ti, dama hermosa
Muera de amor
Duetti:
Morir de amor
Piezas instrumentales originales de López y Saturno
Danza de las plumas (sobre trad. mongola)
Pavana y gavota (sobre L’Homme armé)
___
María Alejandra Saturno

Versión y dirección Intérpretes Asesor de verso Arreglos y dirección musical Vestuario Escenografía | Iluminación Coreografía Trabajo de objetos Asesor de movimiento Asesor de danza barroca Asesor de armas Ayte. de dirección Ayte. de escenografía Ayte. de vestuario | Realización de escenografía Realización de vestuario Realización de utilería Pintura escenográfica Prensa Técnico maquinista Dirección técnica Producción ejecutiva |
Duración: 80 minutos
Un espectáculo coproducido por Nao d´amores y la Compañía Nacional de Teatro Clásico

Colaboran:


PREMIOS ARTES ESCÉNICAS DE CASTILLA Y LEÓN 2025
Mejor Espectáculo Teatral
LA PRENSA HA DICHO SOBRE EL CASTILLO DE LINDABRIDIS...
EL PAÍS: “Una entretenida película de animación”
Javier Vallejo. 23/02/2024
“Ana Zamora dirige como si fuera una entretenida película de animación en la que galanes y faunos compiten por la princesa prometida. La artesanal puesta en escena resulta amable y atenta al detalle: su ingenuidad está muy meditada. M. A López y M. A. Saturno han contribuido a su buen fin con una atinada búsqueda de composiciones corales e instrumentales de la época a las que han sumado otras de su propia cosecha. Entre los intérpretes destaca la labor de Inés González y Paula Iwasaki. Ambas actrices suman arrojo, elocuencia y encanto”.
Artículo completo: https://elpais.com/babelia/2024-02-23/dos-mujeres-ante-el-padre-ausente.html
LA RAZÓN: “Calderón en miniatura”
Raúl Losánez. 15/02/2024.
“Nao d'amores vuelve a la Compañía Nacional con una propuesta pequeña, delicada, casi íntima, pensada como un pequeño juguete artesanal. Haciendo un curioso trabajo interpretativo que se aleja deliberadamente del naturalismo, para entroncar casi en lo ceremonial o litúrgico, los propios actores van armando y desarmando la escenografía de acuerdo al curso de la acción al tiempo que dan vida a sus respectivos personajes. Así, las escenas se van sucediendo como una serie de simpatiquísimos cuadros simbólicos y animados en los que la plástica y la propia composición escénica han sido en extremo cuidadas para que toda la historia se perciba esencializada y se disfrute desde un lugar mucho más intuitivo que intelectual.
Como es habitual en los proyectos de Nao d’amores, tiene especial relevancia la música, siempre interpretada en directo, así como el vestuario de Deborah Macías. En cuanto al reparto, hay un esforzado y complicado trabajo coral de todo el elenco, en el que conviven algunas caras conocidas en los últimos años de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, con otras que sonarán menos y a las que habrá que seguir la pista en el futuro.
Lo mejor es la delicadeza y el esmero con los que trabaja siempre Nao d´amores en propuestas, además, que no son nada complacientes desde el punto de vista formal”.
Artículo completo: https://www.larazon.es/cultura/teatro/castillo-lindabridis-calderon-miniatura_2024021565cd4d86344c980001a020db.html
ABC: “Juguemos al teatro”
Julio Bravo. 08/02/2024.
“Nao d´amores convierte El castillo de Lindabridis en un juego teatral entretenidísimo; palabra y música se van trenzando en un fascinante ejercicio de adecuación estilística marca de la casa. Es la suya una puesta en escena artesana, casi colegial en su apariencia, pero muy rigurosa –la selección musical de Miguel Ángel López y María Alejandra Saturno es buena prueba de ello–; llega al Siglo de Oro desde su experiencia con el teatro anterior a esa época y rescata su esencialidad, su sencillez, su inconsciencia incluso. Una escenografía casi de juguete que se construye y se oculta como un mecano y un vestuario lleno de sugerencias le ayudan a levantar este espectáculo en el que sería injusto no subrayar el trabajo de los actores, y especialmente el de Paula Iwasaki, que parece que nació hablando en verso”.
Artículo completo: https://www.abc.es/cultura/teatros/castillo-lindabridis-juguemos-teatro-20240208190547-nt.html
HUFFPOST: “El castillo de Lindabridis, un Calderón para el manga, los juegos de rol y los videojuegos”. Antonio Hdez Nieto. 11/02/2024.
“Si existe una línea que una el Siglo de Oro con el manga y los videojuegos es, sin duda, El castillo de Lindabridis de Calderón, coproducción de la compañía Nao d’amores y la CNTC. No hay que confundir a nadie. Ana Zamora, la directora de esta producción, es más una estudiosa del teatro y, sobre todo del teatro medieval y su transición hacia el teatro renacentista y hacia el barroco. Por tanto, no ha elegido un aspecto de videojuego para el montaje. Lo que les une es la ingenuidad y sensibilidad. Entiéndase bien, la ingenuidad del que sabe la materia que trata y cómo quiere tratarla.
Una ingenuidad a la que contribuye su elenco. Más que nada porque rezuma juventud, y el compromiso y las ganas con las que los jóvenes interesados en el teatro muestran su amor por el mismo. Una energía que se percibe y que va ganándose a los espectadores. Se apuesta por la música en directo y por recuperar un patrimonio que se ha convertido en marca de la casa de Nao d’amores, a través de un conjunto por el que por sí solo, merecería la pena ir a ver la obra.
Así que sí que sí, sentarse en el Teatro de la Comedia, es un disfrute. Por la música, por las rimas y los ritmos de los versos calderonianos al estilo de Góngora, por los enredos amorosos, por los mundos fantásticos, por los personajes tan sencillos e ingenuos. Es como apretar el botón de Start en el mando de la play y ganar la partida cuando aparezca Game over.
Artículo completo: https://www.huffingtonpost.es/opinion/el-castillo-lindabridis-calderon-manga-juegos-rol-videojuegos.html
LA CLÁ: “Un espectáculo perfecto para ir con la chavalería”. 01/03/2024
“Lindabridis representa de forma redonda todo aquello en lo que ha venido trabajando Nao d´amores. Para ello rescatan textos menos conocidos y trabajan sobre ellos poniendo en valor un gran imaginario artístico que incluye marionetas, música, danza, vestuario y canción. La música es parte esencial de su trabajo artístico. Su ejecución en escena trae a la vida instrumentos antiguos, y la obra se disfruta tanto por su argumento como por la ejecución musical.
La virtud de Nao d´amores es la de combinar el sabor clásico de sus espectáculos, pero dándoles un toque actual. La puesta en escena es fresca, dúctil, entretenida y rápida. Lindabridis es un espectáculo perfecto para ir con chavalería y adentrarles en un teatro clásico de asombros que nos demuestra que, en ciertos aspectos, la modernidad estaba inventada”
Artículo completo: https://lacla.es/2024/03/01/el-castillo-de-lindabridis-teatro-de-la-comedia-madrid/
EL ESPAÑOL: “La madurez de Ana Zamora”. Liz Perales. 29/02/2024.
“Ana Zamora ha confeccionado para este Castillo de Lindabridis una artesanía de teatro musical inspirada y rica en referencias, tejida con mimbres delicados y selectos, que interpreta su troupe de Nao d’amores. Teatro hecho para deleitar, para dejarse llevar por el verso y las canciones, una invitación a que echemos a volar nuestra imaginación subidos en una fortaleza que flota entre nubes acompañados de músicos y unos personajes caballerescos.
Estamos ante un trabajo de madurez que conjuga sutilmente elementos escénicos, plásticos y literarios eruditos, pero -y ahí está su vuelo- sin asomo de presunción. Zamora sintetiza en esta obra la tradición teatral que le ha interesado y ha rastreado y su estilo escénico enraizado en el teatro popular, siempre con la música y el texto como eje y con el teatro de títeres de referencia.
Artículo completo: https://www.elespanol.com/el-cultural/blogs/stanislavblog/20240229/discutible-dialogo-carballal-calderon-madurez-ana-zamora/836286370_12.html
EL PEQUEÑO ESPECTADOR: “Frescura y agilidad”
Eva Llergo. 21/02/2024
“El montaje de Nao d’amores le otorga frescura y agilidad al complejo verso de Calderón. A pesar del peso del verso, los intérpretes consiguen darle frescura y dinamismo, hasta cierta actualidad siempre respetando su esencia clásica. (…) La brillantez de la dirección de Ana Zamora, la pericia del elenco y todos los recursos puestos en escena para llenar de significado, movimiento y belleza el texto calderoniano, son más que notables. Así mismo, los elementos fantásticos y de aventura le otorgan una frescura y un enganche con el público más neófito y/o joven que sería difícil de conseguir con otras tramas. En resumen, El castillo de Lindabridis es un regalo para los ojos gracias a través del cuidadísimo montaje de Nao d’amores (…)
Artículo completo: https://elpequenoespectador.es/2024/02/el-castillo-de-lindabridis-de-nao-damores/
MEMORIAS DE UN TIQUISMIQUIS: “Queremos que Nao d´amores dure muchos años más”. 15/02/2024.
“Nao d'amores, que hasta ahora se había dedicado con muy buena fortuna al teatro renacentista y medieval, se aventura aquí con una comedia de Calderón de las menos conocidas. Fiel a su estilo, con música y bailes de la época en directo, y con un enfoque erudito, pero tan perfeccionista que traspasa la barrera de las épocas y nos hace disfrutar. Podemos decir que triunfan y que no deben perdérselo cuando llegue a su ciudad.
La escenografía me maravilló. El elenco es estupendo, desde los más experimentados, pero todavía jovencísimos, hasta los nuevos en estas lides. La música está muy bien elegida, es delicada y adecuada. Lo hemos pasado en grande y queremos que Nao d'amores dure mucho años más”
Artículo completo: https://www.archivell.es/2024/02/el-castillo-de-lindabridis.html
KRITILO: “Un espectáculo de gran factura”
Ángel Esteban Monje. 14/02/2024.
“La garantía que tenemos los acérrimos espectadores de Nao d´amores es que cualquier montaje ofrecerá una factura impecable.
Contamos, con una escenografía excepcional de Cecilia Molano y David Faraco, que entregan un ingenio de artesanía repleto de detalles. Engaña, quizás, su sencillez; pero resulta muy vistoso su despliegue y su movimiento. Pieza breve, condensada y atrayente en su fluidez. Las coreografías que ha ideado Javier García Ávila, y que amenizan los interludios entre acto y acto, se aúnan gustosamente con el propio desplazamiento del «edificio» central. Una fiesta con música. No debemos olvidarnos de las vestimentas que ha diseñado Deborah Macías, que nos remiten a un mundo más medieval e, incluso, nos hacen pensar más en la materia de Bretaña. En ellas se remarcan símbolos de describen a los personajes, una heráldica primitiva y colorida. Estos enfoques estéticos son lo más coherente y fascinante del espectáculo pues el desarrollo temporal debe ir desde la Edad Media hasta el Barroco menos oscurantista”
Artículo completo: https://kritilo.com/2024/02/14/el-castillo-de-lindabridis
TRAS LA MÁSCARA: “Bella fantasía”
Mario Martín Lucas. 11/02/2024
“El mayor acierto con el que se aproximan Ana Zamora y Nao d’amores a esta pieza, es el respeto a la forma en la que fue concebida, primando los aires carnavalescos atravesando las formas del Barroco, del Medievo y del Renacimiento, invitando a los espectadores a dejarse llevar por la fantasía que empapa la obra, donde el componente imaginativo juega un papel esencial. Realizan un minucioso trabajo, casi artesanal, con esta obra de Calderón de la Barca, casi desconocida para el gran público, y lo hacen con sutileza, brindando un espectáculo que, además, reivindica la labor de difusión de la CNTC sobre el Teatro Clásico, dando a conocer obras del Patrimonio Cultural y artístico español. Bella fantasía que nos llega desde el siglo XVII, relatada de forma evocadora y sugerente”
https://www.traslamascara.com/el-castillo-de-lindabridis-critica-teatral
TARÁNTULA, REVISTA CULTURAL: “Viajar en el tiempo”
Luis Muñiz Díez. 05/02/2024.
“Ana Zamora sabe como nadie viajar y hacernos viajar en el tiempo. (…) Lleva el texto de Calderón a su terreno, que bien conoce, y lo enriquece con su fértil mundo creativo, con la elección de canciones, danzas, y un vestuario primoroso que hace a los personajes cambiar de personalidad y de tiempo, y esa rigurosa elección hace que Nao d’amores, tenga un cuño de calidad propio, e inconfundible. En el escenario los músicos y los actores, todos juntos, realizan un trabajo coral excelente”.
Artículo completo: https://revistatarantula.com/el-castillo-de-lindabridis-calderon-ana-zamora-cntc-nao-damores
ARTEZBLAI: “Llegar a los públicos actuales”
Carlos Gil Zamora. 05/02/2024.
“Ana Zamora es una de las directoras más fecundas de la nómina actual. Especializada su compañía Nao d’amores en la investigación del teatro barroco, sus propuestas vienen siendo un teatro contemporáneo de una calidad inusitada. El castillo de Lindabridis de Calderón de la Barca, es una muestra de cómo convertir un texto (…) clásico en todo su sentido, en algo que aplicando su capacidad imaginativa, sus recursos formales ya testados anteriormente en vestuario, escenografía que se mantienen en diálogo coherente con la interpretación y la música, nos ofrecen una obra para disfrutar de algunas de las figuras literarias propuestas por Calderón y, sobre todo, una puesta en escena envolvente, para llegar a los públicos actuales”.
Artículo completo: https://www.artezblai.com/un-semana-un-mundo/
VOLODIA: “La Nao, de nuevo en lo más alto”
Miguel Ayanz. 04/02/2024
“Cuando descubrí el teatro de Nao d’amores hace años quedé, como tantos espectadores, prendado, namorado de su forma de hacer, de esa entrega a los clásicos más desconocidos o menos explorados, y de cómo conseguían convertir cada texto en un cuento mágico, un acto teatral en el que el verso era importante, pero también el amor a lo antiguo, a nuestro pasado, y a las músicas, los trajes, los objetos. Una mirada respetuosa y a la vez emocionada. Vuelvo a encontrarme con esas sensaciones viendo El castillo de Lindabridis, en el que, de la mano de un Calderón poco representado, mágico y caballeresco, la capitana de esta nave se sube a otra, una fortaleza flotante, para llevar de nuevo a su compañía a lo más alto.
El castillo de Lindabridis es un delicioso cuento de aventuras hecho teatro áureo. Tres actores se reparten papeles con talento y buen decir del verso (…). Mucho talento también en el dúo femenino. Quizá donde más se aprecia el genio de Calderón es en su capacidad para convertir, ya entonces, a sus mujeres en heroínas adelantadas a las actuales olas feministas.
La nave de Zamora sigue siendo, desaparecida la inolvidable Alicia Lázaro, una compañía teatral y musical para la que recuperar los sonidos, canciones y partituras barrocas es tan importante como el teatro al que estas músicas acompañan, que en este montaje, sabia labor de Miguel Ángel López y Alejandra Saturno, llevan a escena un trío de músicos.
Este Castillo es un juego constante, una obra de ingeniería, léase un derroche de ingenio. Bravo por el delicado puzle escenográfico que firman Cecilia Molano y David Faraco. Zamora deja momentos que permanecen en la retina y regresa a la magia de propuestas tan imaginativas, salvando las distancias estilísticas y los lenguajes empleados, como aquel Auto de los cuatro tiempos (2004). Un regreso para la compañía a su mejor versión”
Artículo completo: https://volodia.es/critica/teatro-comedia/castillo-lindabridis
DIARIO CRÍTICO: “La imaginación al poder”
José Miguel Vila. 01/02/2024.
“‘Ana Zamora hace nuevamente gala del rigor y el primor con los que acostumbra a enfrentarse a cada una de sus producciones. Ha dado un paso más y ha añadido también la óptica contemporánea sobre los personajes y sus vicisitudes, pero sin abandonar lo que constituye el signo de identidad de Nao d’amores, el cuidado lenguaje poético, la imaginación, la música de la época, la danza, los disfraces y los seres fantásticos. Y en ese artificio de ensoñaciones, de amoríos y de poder se sumergen sin miramientos los actores y músicos. Fantásticos.
Ejemplares, como siempre en los trabajos de la compañía segoviana, todos los apoyos artísticos en los que se cimienta también el montaje. De nuevo presentan un montaje artesanal, levantado con el trabajo minucioso, riguroso, exhaustivo, apasionado e incansable de la compañía que, a cambio, sólo exige un cierto esfuerzo intelectual al espectador para que, poco a poco, vaya armando el relato en toda su complejidad y profundidad, siempre envuelto en una belleza sencilla, estremecedora y profunda a la vez. Más que interesante”
Artículo completo: https://www.diariocritico.com/teatro/el-castillo-de-lindabridis-critica
QUE REVIENTEN LOS ARTISTAS: “De lo mejor que se puede disfrutar hoy en Madrid”. Adolfo Simón. 30/01/2024.
“Todo el espectáculo está lleno de guiños al teatro, ese juego de máscaras, de disfraces, de locura por ser mil y un personajes a partir de un pequeño cambio de vestuario o voz. Ana Zamora se ha mantenido fiel a un estilo que, aunque bebe del clasicismo, ha conseguido adaptarlo a unos códigos contemporáneos que han conectado con el público y la crítica de hoy, siendo una garantía de trabajo serio y comprometido. Este Castillo es una nueva muestra de ello, hay rigor, belleza, equipo de actores y músicos que interactúan todo el tiempo y que están conectados al máximo todo el tiempo. De lo mejor que se puede disfrutar hoy en Madrid”
Artículo completo: https://querevientenlosartistas.com/2024/01/30/el-castillo-de-lindabridis-en-el-teatro-de-la-comedia
PERIODISTA DIGITAL “El castillo volador de la princesa Lindabridis”
José Catalán Deus. 29/01/2024.
“Una pequeña maravilla actual que a fuerza de clásica es vanguardista. Un cuento fantástico, un espectáculo total, una joya cuya modesta factura envuelve una buena dosis de satisfacción y placer. (…) Un juego palaciego de aires carnavalescos en el que la ebullición de sus versos añade fantasía a una trama tan de por sí fantástica, que el que su castillo vuele cual nave espacial es poco comparado con los misteriosos parajes y los asombrosos personajes que completan este cuento infantil convertido en magia ficción, más acá de la ciencia ficción al uso. (…) No decepcionará a nadie.
Es la música la que una vez más coprotagoniza las piezas de Nao d’amores con un trabajo minucioso de M.A López y M. Alejandra Saturno, piezas que tres excelentes instrumentistas de cuerda y viento interpretan durante toda la representación. El reparto se hace cargo de unos personajes irreales con un tono general en la dicción del verso ni mayestático ni vulgarizado, justo con el suficiente distanciamiento para que suene a dicho hoy sin traicionar ritmo y cadencia de ayer: El reparto está bordado, jóvenes actores y actrices entre los que destacar a Paula Iwasaki.
Artículo completo: https://www.periodistadigital.com/cultura/guia-cultural/20240129/castillo-volador-princesa-lindabridis-noticia-689404972188
TEATRO MADRID: “La princesa atrevida del Calderón más delirante”
Bea López. 26/01/2024.
“La princesa atrevida del Calderón más delirante brilla con el lenguaje propio e inconfundible de la compañía segoviana. Han logrado con grandísimo acierto una propuesta honesta, valiente y que, sobre todo, evidencia un lenguaje escénico propio, unos códigos de creación teatral que han convertido a Nao d’amores en una compañía con un mimo y talento para cuidar el patrimonio y repertorio literario encomiables. Ana Zamora ha aceptado el reto de sumergirse en un periodo literario menos trabajado en su trayectoria y cumple con creces el desafío. La adaptación es muy limpia y ágil y resalta todos los elementos donde Calderón quiso. Y no solo lo ha hecho muy bien, sino que funciona a la perfección. El vestuario es sencillamente una delicia. Todo en la escena está cargado de significado. No hay espectáculo de Nao sin música y sin que no sea ejecutada en directo; (…) siempre es brillante y, en este caso, la elección de los instrumentos y la viveza de las canciones es extraordinaria. La danza, las coreografías y la ejecución vocal de los actores van siempre a favor del suceso teatral. Generan una energía y una atmósfera muy potentes creando imágenes literarias y estéticas funcionales y hermosas.
La elección del elenco es otro de los grandes aciertos de la propuesta. Un grupo actoral estupendo que cumple solventemente con un ejercicio interpretativo nada fácil y que demuestra mucho gusto y amor por el verso clásico.
El castillo de Lindabridis es una comedia calderoniana delirante y muy divertida, que está impregnada del bello e inconfundible sello escénico de Nao d’amores. Una propuesta fantástica para acercarse a una faceta menos conocida de Calderón, muy alejada de los autos y los grandes dramas. Cuánto se agradece la apuesta por otros títulos que no sean los grandes éxitos de los autores áureos, y poder seguir así ampliando nuestra mirada sobre los Clásicos. ¡Que vuele alto Lindabridis en su castillo!”.
Artículo completo: https://teatromadrid.com/recomendacion/nao-damores-el-castillo-de-lindabridis-bea-lopez-238178
PRENSA SOCIAL: “Precisión, elegancia y jolgorio”
Luis De Luis Otero. 28/01/2024.
“Brota de entre las nubes un castillo volador que deambula, de cielo en cielo, a la caza y captura del amor puro, la aventura necesaria y el orden sin establecer. Y, así las cosas, Ana Zamora organiza —con precisión, elegancia y jolgorio— a sus huestes de Nao d’amores para tomarlo al asalto y llevar a cabo esta peripecia calderoniana, festiva y solemne al tiempo, que relata, en verso recio y deslumbrante una peripecia tan verosímil como delirante.
La obra está construida con exactitud para que todo en ella respire a través de sus ojos, sus gritos y sus susurros que muestran su musicalidad, que permiten sus danzas, que exhiben su festividad y su bonhomía. No cabe destacar a nadie porque esta compañía es fuenteovejunesca y mosqueterina y basta unirse a ella para disfrutar de una fiesta que es celebración, de una ceremonia que es diversión, de pasos de esgrima que son de baile, de estocadas como versos, de placer que es puro placer, de teatro que es puro teatro”
Artículo completo: https://prensasocial.es/teatro-el-castillo-de-lindabridis-de-calderon-de-la-barca-en-version-y-direccion-de-ana-zamora-2
20MINUTOS: “Planes para el fin de semana: Laura Pausini llega a Madrid, y la princesa Lindabridis abandona su castillo”. Adolfo Ortega. 25/01/2024.
La esencia de la representación teatral en tiempos pretéritos y la pureza estilística, así como la ausencia de todo tipo de superfluo efectismo o actualización forzada, siguen siendo rasgos característicos en las propuestas de Ana Zamora, Premio Nacional de Teatro 2023, quien dirige esta obra casi desconocida del gran genio madrileño. Escena desnuda con fondo negro, sobre el que surge un acompañamiento musical constante y refinado, con los solistas integrados en la escena.
La escenografía versátil en 'El castillo de Lindabridis' creación de Cecilia Molano y David Faraco, se levanta y transforma de la mano de los propios actores, quienes alzan maderas y estructuras que van conformando los diferentes paisajes: montañas, cuevas, castillos y reinos lejanos. Esta austeridad tiene continuidad en un vestuario parco pero efectivo. La excepcional iluminación de Miguel Ángel Camacho consigue diferenciar ambientes y aportar cierta magia gracias a una cálida luz.
Entre los actores hay que destacar el trabajo matizado y poderoso de Paula Iwasaki, con su versátil voz; así como la naturalidad y desparpajo de Alejandro Pau. Surge el fauno, entre luces verdosas envuelto en pieles y con cuernos de macho muflón, en una notable creación de Miguel Ángel Amor. Inés González crea con acierto a Lindabridis y Mikel Arostegui aplica recia desenvoltura a su confundido personaje.
Artículo completo: https://www.20minutos.es/noticia/5212290/0/planes-para-fin-semana-laura-pausini-fotografia-caribena-princesa-lindabridis/
INTRODUCCIÓN
El castillo de Lindabridis se editó por primera vez en 1691, aunque se había estrenado como fiesta cortesana en el Salón Real de Palacio, mucho antes, se cree que hacia 1661. Sin embargo, para escribir esta obra, Calderón se había inspirado en el Espejo de príncipes y caballeros de Diego Ortúñez de Calahorra, que aunque fue publicada en 1555, como toda buena novela de caballerías, remite a un tiempo anterior.
Calderón adapta en esta pieza la temática caballeresca a su propio contexto teatral y crea un juego palaciego de aires carnavalescos en el que el Barroco se descubre a sí mismo a través de un Medievo soñado por el Renacimiento. Hoy, en pleno siglo XXI, Nao d ́amores y la CNTC, guiadas por Calderón como aglutinador de tiempos y voluntades, añaden un nivel temporal más a este Castillo de Lindabridis: el de nuestra contemporaneidad.
EL ESPECTÁCULO
VERDADES DUDO, SI ILUSIONES CREO[1]
El castillo de Lindabridis es una comedia novelesco-caballeresca de gran artificio (lenguaje poético elaborado, música, danza, disfraces, seres fantásticos…), construida sobre un enredo propio de las comedias de capa y espada.
Se editó por primera vez en 1691, aunque se había estrenado como fiesta cortesana en el Salón Real de Palacio, seguramente hacia 1661. Sin embargo, para escribir esta obra, Calderón se había inspirado en el Espejo de príncipes y caballeros de Diego Ortúñez de Calahorra, que aunque fue publicada en 1555, como toda buena novela de caballerías, remite a un tiempo anterior.
Calderón de la Barca adapta en esta pieza la temática caballeresca a su propio contexto teatral y crea un juego palaciego de aires carnavalescos en el que el Barroco se descubre a sí mismo a través de un Medievo soñado por el Renacimiento. Hoy, en pleno siglo XXI, Nao d ́amores y la Compañía Nacional de Teatro Clásico, guiadas por Calderón como aglutinador de tiempos y voluntades, añadimos un nivel temporal más a este Castillo de Lindabridis: el de nuestra contemporaneidad.

La comunicación teatral viene siempre condicionada por el lugar y el tiempo en que se produce, pero nosotros, enamorados del repertorio clásico, no podemos dejar de ser conscientes del peso de la tradición sobre nuestras espaldas. Quizá el concepto de modernidad (siempre complejo e incómodo término), requiera una consideración profunda sobre el pasado, más que limitarse a reflejar aquello que muestra lo evidentemente actual. No intentamos encontrar vías insospechadas o rupturistas para hacer teatro, ni hemos sucumbido nunca, y tampoco ahora, a los encantos de la arqueología teatral… pero tampoco tenemos miedo de reapropiarnos de lo antiguo. En nuestra propuesta escénica, las distintas épocas se dan la mano, retroalimentándose y hasta coexistiendo más allá de sus propios anclajes temporales.
El viaje de Lindabridis, es el recorrido heroico que la lleva de ser princesa medieval presa en la torre desamorada, esperando caballero andante que la libere de su encantamiento, a dama barroca, ya a un paso de nosotros, que pilota su propia nave en la búsqueda de una resolución activa a su problema de sucesión. Su viaje no es mera traslación en el espacio y en el tiempo, es pura evolución en la búsqueda de su propia identidad.
Y a su espalda, toda la tradición europea occidental: la herencia de la épica, los romances, los libros de caballerías, las Bradamantes, Marfisas y Clorindas (abuelas de de las características mujeres travestidas o varoniles del Siglo de Oro), las obras de Torquato Tasso y Ludovico Ariosto… y tantas cosas más. Todo aquello que aún hoy se conserva en las representaciones de las obras de ciclo carolingio de la tradicional opera dei pupi, que nos hemos ido a buscar a Sicilia, la Trinacria de Claridiana, la otra gran protagonista de la función. Un teatro popular que nos gusta imaginar viajando hacia España en pleno siglo XVI de la mano de Cervantes, quien debió caer rendido a los encantos de este mundo de paladines idealistas, y que seguro fue inspiración para otra historia de caballerías fuera de época, utopía personificada en don Quijote, el completo antihéroe, el gran soñador.
Dicen los últimos pupari sicilianos que el viejo teatro caballeresco estuvo a punto de perderse con los cambios sociales del siglo XX, porque llegó un momento en que no fuimos capaces de regalar sueños, porque la gente quiere ser parte de otro sistema y ya no nos queda corazón para escuchar leyendas junto a los otros. Pero hay un atisbo de esperanza, si conseguimos reelaborar un teatro antiguo, popular, y transformarlo en posible, presente, fuerte hoy.
Para nosotros ha sido apasionante descubrir a este Calderón, en plena época del racionalismo cartesiano (el Discurso del método se había publicado en 1637), construyendo un mundo loco de pura fantasía, que parece vía de escape de su propio universo. Juguemos con él para transformar su fiesta cortesana de época de Felipe IV, en un espacio de encuentro teatral presente, y soñemos otros espacios de fantasía que nos permitan reconocernos fuera de las miserias cotidianas.
[1] Verso 3247 de El castillo de Lindabridis
LA MÚSICA
Tonos, danzas y batallas en una fiesta cortesana
La música para El castillo de Lindabridis
Partimos de un cimiento extraordinario: Calderón es el dramaturgo español que más relevancia otorga a la música en el teatro. Abordamos además una obra espejo de tiempos y lugares remotos, que invita a una musicalización llena de fantasía. El autor indica “cantan todos” o “suenan cajas y clarines” y escribe coros en las jornadas segunda y tercera. Esta última encierra la referencia al “Ruggiero”—famosa pieza vocal e instrumental italiana sobre el personaje de Orlando furioso— que ha sido montada como obra coral responsorial bailada y constituye uno de los pilares musicales del castillo. La transición hacia la segunda jornada, que Calderón ha ordenado también con la participación de coros, ha sido encajada en unas Jácaras, ideales para la nocturnidad y la gracia de estas escenas.
Corrían los años de “La púrpura de la rosa” (1659) y “Celos aun del aire matan” (1660) con que hemos elaborado contrafacta de varios Tonos de quien fuera el compañero musical de Calderón entonces, el insigne Juan Hidalgo. Así mismo hemos estudiado su estilo armónico para hacer lo propio con los coros de esta comedia prestando, como corresponde, especial atención a la métrica y la prosodia del texto.
Necesitábamos obras instrumentales para evocar el mundo caballeresco; las batallas de órgano, los balletti a caballo y las gallardas, así como algunos temas cronológicamente anteriores, nos han ofrecido motivos, frases y estructuras convincentes para coreografiar combates, torneos y galopes. A estos instantes de ritmo vibrante hemos contrapuesto danzas más líricas de sendas colecciones de compositores italianos.
Quedaba una tarea: dar con la canción total. De época y con la temática de la obra pero con un sonido suficientemente actual, capaz de convocarnos a esta fiesta. Y esa es “Si li femmene purtassero la spada”, famosa villanella napolitana anónima del siglo XVII. Si las mujeres portasen la espada, metáfora para una mujer decidida que se labra su propia dicha, como dice la princesa Lindabridis.
Fuentes musicales
Si li femmene purtassero la spada, Anónimo (Nápoles, s. XVII)
Batalla segunda de sesto tono, Jusepe Ximénez (ca. 1600 - 1672)
Battaglia, Johann C. Kerll (1627 - 1693)
Angelica beltà, Francesco Landini (ca. 1325 - 1397)
¡Viva la flor de lo lindo!, Noble en Trinacria naciste, ¡Que me ahogo, fuego!, ¡Ay amor, ay ausencia!, Juan Hidalgo (1614 - 1685)
Basso delle Nimphe, Gasparo Zanetti (ca. 1600 - ca. 1660)
¡Ay, sacro Febo!, Miguel Tello (1652 - 1690)
Nelle grotte atre e profonde, Sigismondo D’India (1580 - 1629)
Jácaras, Lucas R. de Ribayaz (1626 - 1677)
Los Impossibles, Antonio Martín y Coll (recopilador) (1660 - 1734)
Gagliarda ottava a doi, Bartolomé de Selma y Salaverde (1580 - 1638)
Follia per nuevo ingresso de i Saltatori & altri operazioni di cavalli, Johann H. Schmelzer (1620 - 1680)
Ruggiero, Carlo Calvi (1610 - 1646)
Dance de las Hachas, Gaspar Sanz (recopilador) (1640 - 1710)
Pues nunca la planta, Tomás de Torrejón y Velasco (1644 - 1728)/Juan Hidalgo
Canciona dicha la Preciosa (Gallarda), Andrea Falconieri (ca. 1586 -1656)
Música original de Miguel López y María Saturno sobre texto de Calderón
Coros:
¡Al valle!
¡A tierra!
¡Ay, Lindabridis!
Bellísima Lindabridis, ¿Para qué buscas más rayos?, Y porque el aire no esté celoso
Dama divina, Mirad a otra parte, Por ti, dama hermosa
Muera de amor
Duetti:
Morir de amor
Piezas instrumentales originales de López y Saturno
Danza de las plumas (sobre trad. mongola)
Pavana y gavota (sobre L’Homme armé)
___
María Alejandra Saturno
FICHA
Versión y dirección Intérpretes Asesor de verso Arreglos y dirección musical Vestuario Escenografía Iluminación | Coreografía Trabajo de objetos Asesor de movimiento Asesor de danza barroca Asesor de armas Ayte. de dirección Ayte. de escenografía Ayte. de vestuario | Realización de escenografía Realización de vestuario Realización de utilería Pintura escenográfica Prensa Dirección técnica Producción ejecutiva |
Duración: 75 minutos
Un espectáculo coproducido por Nao d´amores y la Compañía Nacional de Teatro Cásico

Colaboran:

PREMIOS
Versión y dirección Intérpretes Asesor de verso Arreglos y dirección musical Vestuario Escenografía Iluminación | Coreografía Trabajo de objetos Asesor de movimiento Asesor de danza barroca Asesor de armas Ayte. de dirección Ayte. de escenografía Ayte. de vestuario | Realización de escenografía Realización de vestuario Realización de utilería Pintura escenográfica Prensa Dirección técnica Producción ejecutiva |
Duración: 75 minutos
Un espectáculo coproducido por Nao d´amores y la Compañía Nacional de Teatro Cásico

Colaboran:

PRENSA
LA PRENSA HA DICHO SOBRE EL CASTILLO DE LINDABRIDIS...
EL PAÍS: “Una entretenida película de animación”
Javier Vallejo. 23/02/2024
“Ana Zamora dirige como si fuera una entretenida película de animación en la que galanes y faunos compiten por la princesa prometida. La artesanal puesta en escena resulta amable y atenta al detalle: su ingenuidad está muy meditada. M. A López y M. A. Saturno han contribuido a su buen fin con una atinada búsqueda de composiciones corales e instrumentales de la época a las que han sumado otras de su propia cosecha. Entre los intérpretes destaca la labor de Inés González y Paula Iwasaki. Ambas actrices suman arrojo, elocuencia y encanto”.
Artículo completo: https://elpais.com/babelia/2024-02-23/dos-mujeres-ante-el-padre-ausente.html
LA RAZÓN: “Calderón en miniatura”
Raúl Losánez. 15/02/2024.
“Nao d'amores vuelve a la Compañía Nacional con una propuesta pequeña, delicada, casi íntima, pensada como un pequeño juguete artesanal. Haciendo un curioso trabajo interpretativo que se aleja deliberadamente del naturalismo, para entroncar casi en lo ceremonial o litúrgico, los propios actores van armando y desarmando la escenografía de acuerdo al curso de la acción al tiempo que dan vida a sus respectivos personajes. Así, las escenas se van sucediendo como una serie de simpatiquísimos cuadros simbólicos y animados en los que la plástica y la propia composición escénica han sido en extremo cuidadas para que toda la historia se perciba esencializada y se disfrute desde un lugar mucho más intuitivo que intelectual.
Como es habitual en los proyectos de Nao d’amores, tiene especial relevancia la música, siempre interpretada en directo, así como el vestuario de Deborah Macías. En cuanto al reparto, hay un esforzado y complicado trabajo coral de todo el elenco, en el que conviven algunas caras conocidas en los últimos años de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, con otras que sonarán menos y a las que habrá que seguir la pista en el futuro.
Lo mejor es la delicadeza y el esmero con los que trabaja siempre Nao d´amores en propuestas, además, que no son nada complacientes desde el punto de vista formal”.
Artículo completo: https://www.larazon.es/cultura/teatro/castillo-lindabridis-calderon-miniatura_2024021565cd4d86344c980001a020db.html
ABC: “Juguemos al teatro”
Julio Bravo. 08/02/2024.
“Nao d´amores convierte El castillo de Lindabridis en un juego teatral entretenidísimo; palabra y música se van trenzando en un fascinante ejercicio de adecuación estilística marca de la casa. Es la suya una puesta en escena artesana, casi colegial en su apariencia, pero muy rigurosa –la selección musical de Miguel Ángel López y María Alejandra Saturno es buena prueba de ello–; llega al Siglo de Oro desde su experiencia con el teatro anterior a esa época y rescata su esencialidad, su sencillez, su inconsciencia incluso. Una escenografía casi de juguete que se construye y se oculta como un mecano y un vestuario lleno de sugerencias le ayudan a levantar este espectáculo en el que sería injusto no subrayar el trabajo de los actores, y especialmente el de Paula Iwasaki, que parece que nació hablando en verso”.
Artículo completo: https://www.abc.es/cultura/teatros/castillo-lindabridis-juguemos-teatro-20240208190547-nt.html
HUFFPOST: “El castillo de Lindabridis, un Calderón para el manga, los juegos de rol y los videojuegos”. Antonio Hdez Nieto. 11/02/2024.
“Si existe una línea que una el Siglo de Oro con el manga y los videojuegos es, sin duda, El castillo de Lindabridis de Calderón, coproducción de la compañía Nao d’amores y la CNTC. No hay que confundir a nadie. Ana Zamora, la directora de esta producción, es más una estudiosa del teatro y, sobre todo del teatro medieval y su transición hacia el teatro renacentista y hacia el barroco. Por tanto, no ha elegido un aspecto de videojuego para el montaje. Lo que les une es la ingenuidad y sensibilidad. Entiéndase bien, la ingenuidad del que sabe la materia que trata y cómo quiere tratarla.
Una ingenuidad a la que contribuye su elenco. Más que nada porque rezuma juventud, y el compromiso y las ganas con las que los jóvenes interesados en el teatro muestran su amor por el mismo. Una energía que se percibe y que va ganándose a los espectadores. Se apuesta por la música en directo y por recuperar un patrimonio que se ha convertido en marca de la casa de Nao d’amores, a través de un conjunto por el que por sí solo, merecería la pena ir a ver la obra.
Así que sí que sí, sentarse en el Teatro de la Comedia, es un disfrute. Por la música, por las rimas y los ritmos de los versos calderonianos al estilo de Góngora, por los enredos amorosos, por los mundos fantásticos, por los personajes tan sencillos e ingenuos. Es como apretar el botón de Start en el mando de la play y ganar la partida cuando aparezca Game over.
Artículo completo: https://www.huffingtonpost.es/opinion/el-castillo-lindabridis-calderon-manga-juegos-rol-videojuegos.html
LA CLÁ: “Un espectáculo perfecto para ir con la chavalería”. 01/03/2024
“Lindabridis representa de forma redonda todo aquello en lo que ha venido trabajando Nao d´amores. Para ello rescatan textos menos conocidos y trabajan sobre ellos poniendo en valor un gran imaginario artístico que incluye marionetas, música, danza, vestuario y canción. La música es parte esencial de su trabajo artístico. Su ejecución en escena trae a la vida instrumentos antiguos, y la obra se disfruta tanto por su argumento como por la ejecución musical.
La virtud de Nao d´amores es la de combinar el sabor clásico de sus espectáculos, pero dándoles un toque actual. La puesta en escena es fresca, dúctil, entretenida y rápida. Lindabridis es un espectáculo perfecto para ir con chavalería y adentrarles en un teatro clásico de asombros que nos demuestra que, en ciertos aspectos, la modernidad estaba inventada”
Artículo completo: https://lacla.es/2024/03/01/el-castillo-de-lindabridis-teatro-de-la-comedia-madrid/
EL ESPAÑOL: “La madurez de Ana Zamora”. Liz Perales. 29/02/2024.
“Ana Zamora ha confeccionado para este Castillo de Lindabridis una artesanía de teatro musical inspirada y rica en referencias, tejida con mimbres delicados y selectos, que interpreta su troupe de Nao d’amores. Teatro hecho para deleitar, para dejarse llevar por el verso y las canciones, una invitación a que echemos a volar nuestra imaginación subidos en una fortaleza que flota entre nubes acompañados de músicos y unos personajes caballerescos.
Estamos ante un trabajo de madurez que conjuga sutilmente elementos escénicos, plásticos y literarios eruditos, pero -y ahí está su vuelo- sin asomo de presunción. Zamora sintetiza en esta obra la tradición teatral que le ha interesado y ha rastreado y su estilo escénico enraizado en el teatro popular, siempre con la música y el texto como eje y con el teatro de títeres de referencia.
Artículo completo: https://www.elespanol.com/el-cultural/blogs/stanislavblog/20240229/discutible-dialogo-carballal-calderon-madurez-ana-zamora/836286370_12.html
EL PEQUEÑO ESPECTADOR: “Frescura y agilidad”
Eva Llergo. 21/02/2024
“El montaje de Nao d’amores le otorga frescura y agilidad al complejo verso de Calderón. A pesar del peso del verso, los intérpretes consiguen darle frescura y dinamismo, hasta cierta actualidad siempre respetando su esencia clásica. (…) La brillantez de la dirección de Ana Zamora, la pericia del elenco y todos los recursos puestos en escena para llenar de significado, movimiento y belleza el texto calderoniano, son más que notables. Así mismo, los elementos fantásticos y de aventura le otorgan una frescura y un enganche con el público más neófito y/o joven que sería difícil de conseguir con otras tramas. En resumen, El castillo de Lindabridis es un regalo para los ojos gracias a través del cuidadísimo montaje de Nao d’amores (…)
Artículo completo: https://elpequenoespectador.es/2024/02/el-castillo-de-lindabridis-de-nao-damores/
MEMORIAS DE UN TIQUISMIQUIS: “Queremos que Nao d´amores dure muchos años más”. 15/02/2024.
“Nao d'amores, que hasta ahora se había dedicado con muy buena fortuna al teatro renacentista y medieval, se aventura aquí con una comedia de Calderón de las menos conocidas. Fiel a su estilo, con música y bailes de la época en directo, y con un enfoque erudito, pero tan perfeccionista que traspasa la barrera de las épocas y nos hace disfrutar. Podemos decir que triunfan y que no deben perdérselo cuando llegue a su ciudad.
La escenografía me maravilló. El elenco es estupendo, desde los más experimentados, pero todavía jovencísimos, hasta los nuevos en estas lides. La música está muy bien elegida, es delicada y adecuada. Lo hemos pasado en grande y queremos que Nao d'amores dure mucho años más”
Artículo completo: https://www.archivell.es/2024/02/el-castillo-de-lindabridis.html
KRITILO: “Un espectáculo de gran factura”
Ángel Esteban Monje. 14/02/2024.
“La garantía que tenemos los acérrimos espectadores de Nao d´amores es que cualquier montaje ofrecerá una factura impecable.
Contamos, con una escenografía excepcional de Cecilia Molano y David Faraco, que entregan un ingenio de artesanía repleto de detalles. Engaña, quizás, su sencillez; pero resulta muy vistoso su despliegue y su movimiento. Pieza breve, condensada y atrayente en su fluidez. Las coreografías que ha ideado Javier García Ávila, y que amenizan los interludios entre acto y acto, se aúnan gustosamente con el propio desplazamiento del «edificio» central. Una fiesta con música. No debemos olvidarnos de las vestimentas que ha diseñado Deborah Macías, que nos remiten a un mundo más medieval e, incluso, nos hacen pensar más en la materia de Bretaña. En ellas se remarcan símbolos de describen a los personajes, una heráldica primitiva y colorida. Estos enfoques estéticos son lo más coherente y fascinante del espectáculo pues el desarrollo temporal debe ir desde la Edad Media hasta el Barroco menos oscurantista”
Artículo completo: https://kritilo.com/2024/02/14/el-castillo-de-lindabridis
TRAS LA MÁSCARA: “Bella fantasía”
Mario Martín Lucas. 11/02/2024
“El mayor acierto con el que se aproximan Ana Zamora y Nao d’amores a esta pieza, es el respeto a la forma en la que fue concebida, primando los aires carnavalescos atravesando las formas del Barroco, del Medievo y del Renacimiento, invitando a los espectadores a dejarse llevar por la fantasía que empapa la obra, donde el componente imaginativo juega un papel esencial. Realizan un minucioso trabajo, casi artesanal, con esta obra de Calderón de la Barca, casi desconocida para el gran público, y lo hacen con sutileza, brindando un espectáculo que, además, reivindica la labor de difusión de la CNTC sobre el Teatro Clásico, dando a conocer obras del Patrimonio Cultural y artístico español. Bella fantasía que nos llega desde el siglo XVII, relatada de forma evocadora y sugerente”
https://www.traslamascara.com/el-castillo-de-lindabridis-critica-teatral
TARÁNTULA, REVISTA CULTURAL: “Viajar en el tiempo”
Luis Muñiz Díez. 05/02/2024.
“Ana Zamora sabe como nadie viajar y hacernos viajar en el tiempo. (…) Lleva el texto de Calderón a su terreno, que bien conoce, y lo enriquece con su fértil mundo creativo, con la elección de canciones, danzas, y un vestuario primoroso que hace a los personajes cambiar de personalidad y de tiempo, y esa rigurosa elección hace que Nao d’amores, tenga un cuño de calidad propio, e inconfundible. En el escenario los músicos y los actores, todos juntos, realizan un trabajo coral excelente”.
Artículo completo: https://revistatarantula.com/el-castillo-de-lindabridis-calderon-ana-zamora-cntc-nao-damores
ARTEZBLAI: “Llegar a los públicos actuales”
Carlos Gil Zamora. 05/02/2024.
“Ana Zamora es una de las directoras más fecundas de la nómina actual. Especializada su compañía Nao d’amores en la investigación del teatro barroco, sus propuestas vienen siendo un teatro contemporáneo de una calidad inusitada. El castillo de Lindabridis de Calderón de la Barca, es una muestra de cómo convertir un texto (…) clásico en todo su sentido, en algo que aplicando su capacidad imaginativa, sus recursos formales ya testados anteriormente en vestuario, escenografía que se mantienen en diálogo coherente con la interpretación y la música, nos ofrecen una obra para disfrutar de algunas de las figuras literarias propuestas por Calderón y, sobre todo, una puesta en escena envolvente, para llegar a los públicos actuales”.
Artículo completo: https://www.artezblai.com/un-semana-un-mundo/
VOLODIA: “La Nao, de nuevo en lo más alto”
Miguel Ayanz. 04/02/2024
“Cuando descubrí el teatro de Nao d’amores hace años quedé, como tantos espectadores, prendado, namorado de su forma de hacer, de esa entrega a los clásicos más desconocidos o menos explorados, y de cómo conseguían convertir cada texto en un cuento mágico, un acto teatral en el que el verso era importante, pero también el amor a lo antiguo, a nuestro pasado, y a las músicas, los trajes, los objetos. Una mirada respetuosa y a la vez emocionada. Vuelvo a encontrarme con esas sensaciones viendo El castillo de Lindabridis, en el que, de la mano de un Calderón poco representado, mágico y caballeresco, la capitana de esta nave se sube a otra, una fortaleza flotante, para llevar de nuevo a su compañía a lo más alto.
El castillo de Lindabridis es un delicioso cuento de aventuras hecho teatro áureo. Tres actores se reparten papeles con talento y buen decir del verso (…). Mucho talento también en el dúo femenino. Quizá donde más se aprecia el genio de Calderón es en su capacidad para convertir, ya entonces, a sus mujeres en heroínas adelantadas a las actuales olas feministas.
La nave de Zamora sigue siendo, desaparecida la inolvidable Alicia Lázaro, una compañía teatral y musical para la que recuperar los sonidos, canciones y partituras barrocas es tan importante como el teatro al que estas músicas acompañan, que en este montaje, sabia labor de Miguel Ángel López y Alejandra Saturno, llevan a escena un trío de músicos.
Este Castillo es un juego constante, una obra de ingeniería, léase un derroche de ingenio. Bravo por el delicado puzle escenográfico que firman Cecilia Molano y David Faraco. Zamora deja momentos que permanecen en la retina y regresa a la magia de propuestas tan imaginativas, salvando las distancias estilísticas y los lenguajes empleados, como aquel Auto de los cuatro tiempos (2004). Un regreso para la compañía a su mejor versión”
Artículo completo: https://volodia.es/critica/teatro-comedia/castillo-lindabridis
DIARIO CRÍTICO: “La imaginación al poder”
José Miguel Vila. 01/02/2024.
“‘Ana Zamora hace nuevamente gala del rigor y el primor con los que acostumbra a enfrentarse a cada una de sus producciones. Ha dado un paso más y ha añadido también la óptica contemporánea sobre los personajes y sus vicisitudes, pero sin abandonar lo que constituye el signo de identidad de Nao d’amores, el cuidado lenguaje poético, la imaginación, la música de la época, la danza, los disfraces y los seres fantásticos. Y en ese artificio de ensoñaciones, de amoríos y de poder se sumergen sin miramientos los actores y músicos. Fantásticos.
Ejemplares, como siempre en los trabajos de la compañía segoviana, todos los apoyos artísticos en los que se cimienta también el montaje. De nuevo presentan un montaje artesanal, levantado con el trabajo minucioso, riguroso, exhaustivo, apasionado e incansable de la compañía que, a cambio, sólo exige un cierto esfuerzo intelectual al espectador para que, poco a poco, vaya armando el relato en toda su complejidad y profundidad, siempre envuelto en una belleza sencilla, estremecedora y profunda a la vez. Más que interesante”
Artículo completo: https://www.diariocritico.com/teatro/el-castillo-de-lindabridis-critica
QUE REVIENTEN LOS ARTISTAS: “De lo mejor que se puede disfrutar hoy en Madrid”. Adolfo Simón. 30/01/2024.
“Todo el espectáculo está lleno de guiños al teatro, ese juego de máscaras, de disfraces, de locura por ser mil y un personajes a partir de un pequeño cambio de vestuario o voz. Ana Zamora se ha mantenido fiel a un estilo que, aunque bebe del clasicismo, ha conseguido adaptarlo a unos códigos contemporáneos que han conectado con el público y la crítica de hoy, siendo una garantía de trabajo serio y comprometido. Este Castillo es una nueva muestra de ello, hay rigor, belleza, equipo de actores y músicos que interactúan todo el tiempo y que están conectados al máximo todo el tiempo. De lo mejor que se puede disfrutar hoy en Madrid”
Artículo completo: https://querevientenlosartistas.com/2024/01/30/el-castillo-de-lindabridis-en-el-teatro-de-la-comedia
PERIODISTA DIGITAL “El castillo volador de la princesa Lindabridis”
José Catalán Deus. 29/01/2024.
“Una pequeña maravilla actual que a fuerza de clásica es vanguardista. Un cuento fantástico, un espectáculo total, una joya cuya modesta factura envuelve una buena dosis de satisfacción y placer. (…) Un juego palaciego de aires carnavalescos en el que la ebullición de sus versos añade fantasía a una trama tan de por sí fantástica, que el que su castillo vuele cual nave espacial es poco comparado con los misteriosos parajes y los asombrosos personajes que completan este cuento infantil convertido en magia ficción, más acá de la ciencia ficción al uso. (…) No decepcionará a nadie.
Es la música la que una vez más coprotagoniza las piezas de Nao d’amores con un trabajo minucioso de M.A López y M. Alejandra Saturno, piezas que tres excelentes instrumentistas de cuerda y viento interpretan durante toda la representación. El reparto se hace cargo de unos personajes irreales con un tono general en la dicción del verso ni mayestático ni vulgarizado, justo con el suficiente distanciamiento para que suene a dicho hoy sin traicionar ritmo y cadencia de ayer: El reparto está bordado, jóvenes actores y actrices entre los que destacar a Paula Iwasaki.
Artículo completo: https://www.periodistadigital.com/cultura/guia-cultural/20240129/castillo-volador-princesa-lindabridis-noticia-689404972188
TEATRO MADRID: “La princesa atrevida del Calderón más delirante”
Bea López. 26/01/2024.
“La princesa atrevida del Calderón más delirante brilla con el lenguaje propio e inconfundible de la compañía segoviana. Han logrado con grandísimo acierto una propuesta honesta, valiente y que, sobre todo, evidencia un lenguaje escénico propio, unos códigos de creación teatral que han convertido a Nao d’amores en una compañía con un mimo y talento para cuidar el patrimonio y repertorio literario encomiables. Ana Zamora ha aceptado el reto de sumergirse en un periodo literario menos trabajado en su trayectoria y cumple con creces el desafío. La adaptación es muy limpia y ágil y resalta todos los elementos donde Calderón quiso. Y no solo lo ha hecho muy bien, sino que funciona a la perfección. El vestuario es sencillamente una delicia. Todo en la escena está cargado de significado. No hay espectáculo de Nao sin música y sin que no sea ejecutada en directo; (…) siempre es brillante y, en este caso, la elección de los instrumentos y la viveza de las canciones es extraordinaria. La danza, las coreografías y la ejecución vocal de los actores van siempre a favor del suceso teatral. Generan una energía y una atmósfera muy potentes creando imágenes literarias y estéticas funcionales y hermosas.
La elección del elenco es otro de los grandes aciertos de la propuesta. Un grupo actoral estupendo que cumple solventemente con un ejercicio interpretativo nada fácil y que demuestra mucho gusto y amor por el verso clásico.
El castillo de Lindabridis es una comedia calderoniana delirante y muy divertida, que está impregnada del bello e inconfundible sello escénico de Nao d’amores. Una propuesta fantástica para acercarse a una faceta menos conocida de Calderón, muy alejada de los autos y los grandes dramas. Cuánto se agradece la apuesta por otros títulos que no sean los grandes éxitos de los autores áureos, y poder seguir así ampliando nuestra mirada sobre los Clásicos. ¡Que vuele alto Lindabridis en su castillo!”.
Artículo completo: https://teatromadrid.com/recomendacion/nao-damores-el-castillo-de-lindabridis-bea-lopez-238178
PRENSA SOCIAL: “Precisión, elegancia y jolgorio”
Luis De Luis Otero. 28/01/2024.
“Brota de entre las nubes un castillo volador que deambula, de cielo en cielo, a la caza y captura del amor puro, la aventura necesaria y el orden sin establecer. Y, así las cosas, Ana Zamora organiza —con precisión, elegancia y jolgorio— a sus huestes de Nao d’amores para tomarlo al asalto y llevar a cabo esta peripecia calderoniana, festiva y solemne al tiempo, que relata, en verso recio y deslumbrante una peripecia tan verosímil como delirante.
La obra está construida con exactitud para que todo en ella respire a través de sus ojos, sus gritos y sus susurros que muestran su musicalidad, que permiten sus danzas, que exhiben su festividad y su bonhomía. No cabe destacar a nadie porque esta compañía es fuenteovejunesca y mosqueterina y basta unirse a ella para disfrutar de una fiesta que es celebración, de una ceremonia que es diversión, de pasos de esgrima que son de baile, de estocadas como versos, de placer que es puro placer, de teatro que es puro teatro”
Artículo completo: https://prensasocial.es/teatro-el-castillo-de-lindabridis-de-calderon-de-la-barca-en-version-y-direccion-de-ana-zamora-2
20MINUTOS: “Planes para el fin de semana: Laura Pausini llega a Madrid, y la princesa Lindabridis abandona su castillo”. Adolfo Ortega. 25/01/2024.
La esencia de la representación teatral en tiempos pretéritos y la pureza estilística, así como la ausencia de todo tipo de superfluo efectismo o actualización forzada, siguen siendo rasgos característicos en las propuestas de Ana Zamora, Premio Nacional de Teatro 2023, quien dirige esta obra casi desconocida del gran genio madrileño. Escena desnuda con fondo negro, sobre el que surge un acompañamiento musical constante y refinado, con los solistas integrados en la escena.
La escenografía versátil en 'El castillo de Lindabridis' creación de Cecilia Molano y David Faraco, se levanta y transforma de la mano de los propios actores, quienes alzan maderas y estructuras que van conformando los diferentes paisajes: montañas, cuevas, castillos y reinos lejanos. Esta austeridad tiene continuidad en un vestuario parco pero efectivo. La excepcional iluminación de Miguel Ángel Camacho consigue diferenciar ambientes y aportar cierta magia gracias a una cálida luz.
Entre los actores hay que destacar el trabajo matizado y poderoso de Paula Iwasaki, con su versátil voz; así como la naturalidad y desparpajo de Alejandro Pau. Surge el fauno, entre luces verdosas envuelto en pieles y con cuernos de macho muflón, en una notable creación de Miguel Ángel Amor. Inés González crea con acierto a Lindabridis y Mikel Arostegui aplica recia desenvoltura a su confundido personaje.
Artículo completo: https://www.20minutos.es/noticia/5212290/0/planes-para-fin-semana-laura-pausini-fotografia-caribena-princesa-lindabridis/
Proyecto financiado por Union Europea-Next Generation EU .











